Repollo a La Gallega Con Chorizo Ahumado Y Pimentón De La Vera El Abrazo Del Atlántico En Tu Mesa

Receta de Repollo a la Gallega con Chorizo y Pimentón de La Vera

El Alma Gallega en tu Cocina: Presentación del Repollo a la Gallega

¡Qué maravilla! El Repollo a la Gallega , o como yo prefiero llamarle, la "Col Fina de Santiago", es un plato que huele a hogar, a invierno gallego y a buen cocido.

Es una receta humilde pero con un sabor profundo que te transporta directamente a una taberna de Betanzos o a la cocina de tu yaya .

Prepárense para saborear un clásico de la cocina gallega. Este plato transforma un humilde repollo en una explosión de sabor gracias a la cocción lenta con tocino, el toque ahumado del buen chorizo y ese brillo inconfundible del pimentón.

Es sustancioso, nutritivo y perfecto para esos días en que necesitamos una comida que "ande con nosotros". Es el sabor del noroeste peninsular en una sola cucharada, convirtiéndose en un auténtico plato de invierno gallego .

Como buen chef, he desglosado esta joya de las recetas gallegas con repollo para que hasta el cocinero más novato se sienta como un auténtico mestizo gallego.

¿Por Qué Esta Receta es Un Ícono de la Gastronomía del Noroeste?

La grandeza del Repollo a la Gallega reside en su simplicidad y en la calidad de los ingredientes de la huerta gallega. A diferencia de un simple salteado de col, esta preparación requiere una cocción larga y lenta, permitiendo que las grasas del chorizo y el tocino impregnen cada hoja de la verdura y que las patatas absorban todos los jugos.

Este proceso es el que eleva la col a la categoría de side dish gallego auténtico o, si se le añade más contundencia, el protagonista de un sustancioso cocido gallego con repollo .

Su popularidad es innegable en toda Galicia; es una de esas recetas que se pasan de generación en generación sin apenas variaciones, salvo la preferencia por el tipo de carne utilizada.

Un Viaje Sensorial: El Sabor Profundo de la 'Col Fina'

Cuando hablamos de la Col Fina de Santiago receta , estamos hablando de un equilibrio perfecto entre lo terroso del vegetal y lo ahumado de la chacina. El toque final, el "apresto" de pimentón, es lo que sella su identidad.

El pimentón dulce ahumado, idealmente de La Vera, despierta todos los sentidos con su color rojizo vibrante y su aroma cálido. Si busca una alternativa para hacerlo más ligero, existe la variante del repollo con bacalao a la gallega , pero la versión clásica con carne curada es la que más se acerca al recuerdo del guiso tradicional.

Nuestra Promesa: Un Recetario Personalizado para el Éxito

He diseñado esta Receta Repollo a la Gallega para ser infalible, asegurando que el repollo quede tierno sin deshacerse y las patatas alcancen esa textura harinosa y cremosa tan característica.

Aunque la receta tradicional se hace en olla, es importante mencionar que también podemos adaptarla si trabajamos con herramientas modernas, como la Repollo a la Gallega Thermomix , logrando una cocción homogénea y rápida, aunque el sabor de cocción lenta siempre tendrá un encanto especial.

¡Ahora, reunamos nuestros tesoros culinarios!

Inventario Gourmet: Lo que Necesitas para el Repollo a la Gallega Perfecto

Para lograr la profundidad de sabor que caracteriza a este plato, la selección de los elementos es tan crucial como la técnica. Necesitamos una base firme de verdura y unas carnes que aporten un buen fondo graso y ahumado.

La Lista Maestra: Medidas Exactas para Cuatro Comensales

Para asegurar que este plato rinda para unas generosas 4 a 6 personas, necesitaremos una cabeza grande de col (aproximadamente 1.2 kg). La base de almidón la aportarán 4 patatas medianas, preferiblemente harinosas, que ayudaremos con 2 zanahorias para un toque sutil de dulzor.

En cuanto a las carnes, 150 gramos de tocino salado cortado en dados y 2 chorizos gallegos o ahumados de buena calidad (unos 250 gramos en total) serán suficientes para perfumar todo el caldo. No olvidemos 2 hojas de laurel para esa nota herbal clásica.

El Secreto del Pimentón: Calidad del Ahumado Importa

El golpe de gracia de este guiso es el sofrito final. Necesitará 4 cucharadas soperas de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE). Aquí es donde invertimos en sabor: emplee una cucharada sopera colmada de pimentón dulce ahumado de La Vera y, opcionalmente, media cucharadita de picante.

La clave está en que el pimentón sea de calidad superior, pues su color y aroma son los que darán ese aspecto rústico y delicioso al plato. Un toque ácido final lo proporcionará una cucharadita de vinagre de vino blanco.

Utensilios Esenciales: Más Allá de la Olla Común

Aunque el corazón de este plato es su cocción lenta, necesitará una olla grande y profunda con tapa, preferiblemente de fondo grueso para evitar que el calor se concentre demasiado en la base.

Además, es indispensable tener una sartén pequeña y pesada lista para realizar el "apresto" de pimentón. Un cuchillo afilado garantizará que el corte del repollo sea uniforme, algo que influye directamente en la cocción.

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El Ritual de Cocción: Pasos Detallados para la Textura Ideal

El proceso para alcanzar la textura perfecta en el Repollo a la Gallega con Chorizo Ahumado y Pimentón de La Vera requiere paciencia. Dividiremos el proceso en fases: la preparación inicial del vegetal, la cocción lenta de las carnes y raíces, y finalmente, el montaje y el toque final del sofrito.

Primer Contacto: Preparación Inicial del Repollo y las Verduras

Comenzaremos limpiando la cabeza de repollo, retirando las hojas exteriores que estén dañadas o secas. Cortaremos el repollo en cuartos y, con cuidado, eliminaremos el tronco central, esa parte más fibrosa.

Trocearemos el repollo en tiras gruesas, adecuadas para que resistan la cocción sin deshacerse. Para asegurar que el repollo quede tierno sin cocer demasiado el resto de ingredientes, realizaremos un blanqueo: pondremos a hervir abundante agua, añadiremos el repollo y lo dejaremos cocer durante unos 15 minutos.

Una vez transcurrido el tiempo, lo escurriremos muy bien. Este paso es fundamental para atemperar la verdura y reducir su volumen inicial.

La Infusión Lenta: Cocción de Carnes y Caldo Base

En la misma olla grande (o una limpia), pondremos a calentar los 2 litros de agua o caldo de pollo/verduras. Incorporaremos las patatas peladas y cortadas en trozos grandes, las zanahorias en rodajas gruesas, el tocino salado en dados, el chorizo en rodajas y las dos hojas de laurel.

Añadiremos sal al gusto, recordando que las carnes ya aportan bastante salinidad. Llevamos a ebullición y, en cuanto rompa el hervor, bajamos el fuego a medio bajo. Cocinaremos esto tapado durante unos 25 minutos, hasta que las patatas empiecen a ablandarse.

El Montaje Final: Integrando el Chorizo y el Pimentón

Pasados los 25 minutos iniciales, es momento de incorporar el repollo blanqueado a la olla principal. Es importante probar el caldo en este punto y rectificar de sal si fuera necesario. Dejaremos cocinar todo junto, a fuego muy suave, durante otros 20 a 25 minutos más.

El objetivo es que el repollo se impregne completamente de los sabores de la carne y que el chorizo suelte toda su grasa y color al caldo. El guiso estará listo cuando el repollo esté completamente tierno y el caldo haya adquirido un bonito tono anaranjado.

Consejos de Chef: Elevando tu Repollo a Categoría de Fiesta

Para que este plato trascienda la categoría de "guiso de diario" y se convierta en una celebración, hay pequeños detalles que marcan la diferencia.

El Blanqueo es Clave: No se salte el paso de escaldar el repollo en agua hirviendo aparte. Esto elimina parte de su amargor natural y asegura que el repollo quede tierno sin haber cocido demasiado las patatas y el chorizo, manteniendo una estructura más digna.

Paciencia con el Pimentón: El secreto de un buen gallego es no quemar el pimentón. Para ello, prepare el sofrito en una sartén aparte: caliente el AOVE, fría la cebolla hasta transparentar, añada el ajo laminado brevemente.

Retire la sartén del fuego antes de incorporar el pimentón. Solo con el calor residual, remueva enérgicamente por 10 segundos para que suelte su color y aroma; si se quema, amarga todo el plato.

Inmediatamente después, añada el chorrito de vinagre para detener la cocción.

El Reposo Sabe Mejor: Como cualquier buen guiso, este plato está aún más rico recalentado al día siguiente. Los sabores se asientan, el aceite infusionado con pimentón penetra más profundamente en el repollo, y el caldo se vuelve infinitamente más profundo.

Conservación y Versatilidad de Este Plato Tradicional

Este plato está concebido para ser contundente, lo que lo hace excelente para guardar y consumir en días posteriores, o para adaptar según la despensa.

Alternativas Gallegas: Adaptaciones Si No Tienes Lacón

Si bien el tocino y el chorizo le dan su carácter ahumado, si no dispone de ellos, puede explorar otras opciones gallegas. Una alternativa deliciosa es el repollo con bacalao a la gallega : simplemente sustituya toda la chacina por 100g de bacalao desalado y desmigado, añadiéndolo a la cocción en los últimos 10 minutos, justo después de haber vertido el sofrito de pimentón.

Esto le da un perfil marino y potente.

Almacenamiento Óptimo: Cómo Congelar y Descongelar

Gracias a su base acuosa y a que las patatas no se deshacen excesivamente si se cocinan bien, el Repollo a la Gallega congela maravillosamente. Permita que el guiso se enfríe completamente antes de porcionarlo en recipientes herméticos.

Al descongelar, es mejor hacerlo lentamente en la nevera y recalentarlo a fuego bajo, añadiendo un chorrito de agua o caldo si lo nota demasiado espeso.

Acompañamientos Recomendados: El Maridaje Perfecto

Un plato tan robusto necesita algo fresco al lado. El acompañamiento esencial es el pan de molde artesano , imprescindible para mojar bien en el caldo graso y sabroso que queda al fondo.

Si busca un contraste, unos pimientos de Padrón fritos con sal gorda añaden un toque vibrante y divertido. En cuanto a la bebida, un vino blanco fresco y seco de la tierra, como un Albariño de Rías Baixas, corta la grasa del embutido elegantemente.

Si prefiere tinto, un Mencía joven y afrutado será el compañero ideal para este maravilloso guiso.

Preguntas Frecuentes sobre el Repollo a la Gallega

¿Por qué mi Repollo a la Gallega me queda un poco amargo o duro?

¡Ah, el dilema del sabor! Para evitar la dureza y el amargor, es fundamental el paso del blanqueo: cueza el repollo troceado solo durante 15 minutos en agua aparte y luego descarte esa agua.

Si aún está amargo, asegúrese de usar patatas harinosas (como la Kennebec) y no corte el tronco central demasiado grueso, ya que esa parte concentra el sabor más fuerte.

¿Se puede hacer el Repollo a la Gallega sin chorizo o tocino? ¿Queda igual de rico?

Se puede hacer, ¡claro que sí!, pero cambiará totalmente el carácter del plato. Si busca una versión de vigilia, sustituya la carne por trozos de bacalao desalado añadido al final, o simplemente añada más zanahoria y un buen chorro de caldo de verduras.

Eso sí, el sabor ahumado del chorizo es el alma de la receta tradicional, ¡así que el toque de pimentón de La Vera será su mejor amigo para compensar!

¿Qué hago con el caldo que sobra del Repollo a la Gallega? ¿Se tira?

¡Jamás tire ese tesoro líquido, mi alma! Ese caldo es puro sabor concentrado de chorizo, tocino y verdura. Guárdelo para usarlo como base para el próximo cocido, para hacer un arroz caldoso o incluso para cocer legumbres; le dará un toque gallego inigualable a cualquier otra receta que lo necesite.

¿Cuánto tiempo puedo guardar este guiso y si es mejor recalentado?

Como buen guiso gallego, el Repollo a la Gallega está hecho para comerse al día siguiente. Guárdelo en un recipiente hermético en la nevera por hasta 3 o 4 días.

Siempre estará más sabroso recalentado a fuego lento, ya que el reposo permite que el pimentón y la grasa del embutido se integren perfectamente con el repollo.

¿Qué tipo de pimentón debo usar para el "apresto" y cómo evito que se queme?

Use pimentón dulce ahumado de La Vera; ese toque ahumado es lo que hace que este plato recuerde al calor de una lareira gallega. El truco infalible es retirar la sartén del fuego justo antes de añadir el pimentón, y remover rápidamente con el calor residual.

Solo necesita unos segundos para despertar su aroma; si se quema, el plato quedará amargo.

Repollo Gallego Autentico

Receta de Repollo a la Gallega con Chorizo y Pimentón de La Vera Tarjeta de receta
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Tiempo de preparación:20 Mins
Tiempo de cocción:70 Mins
Servings:4-6 porciones

Instrucciones:

Información nutricional:

Calories380 Cal
Fat20g
Fiber8g

Información de la receta:

CategoryPlato Principal
CuisineGallega
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