Ingredientes:

  • 250 g de espinacas frescas
  • ½ cebolla mediana, picada finamente
  • Ralladura de ½ limón
  • 300 g de filete de salmón fresco, sin piel ni espinas, picado finamente
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta negra molida (opcional)
  • 3 rebanadas de pan de molde, sin corteza, remojadas en leche (aprox. 50 ml)
  • Pan rallado, cantidad necesaria para rebozar
  • Aceite de oliva virgen extra, para pincelar
  • 2 calabacines pequeños
  • 6 zanahorias medianas
  • 24 aceitunas negras sin hueso
  • 12 cuadraditos de queso
  • Mayonesa, para decorar

Instrucciones:

  1. Escaldar las espinacas en agua hirviendo durante 5 minutos. Escurrir bien y picar finamente.
  2. En un bol grande, combinar las espinacas picadas, la cebolla picada, la ralladura de limón, el salmón picado, el pan remojado y escurrido, la sal y la pimienta (si se usa). Mezclar bien.
  3. Con las manos ligeramente aceitadas, formar bolitas de unos 4-5 cm de diámetro.
  4. Pasar las albóndigas por pan rallado, asegurándose de que queden bien cubiertas.
  5. Precalentar el horno a 200°C. Colocar las albóndigas en una bandeja para horno. Pincelar con un poco de aceite de oliva. Hornear durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas.
  6. Cortar el calabacín en láminas finas a lo largo. Pelar las zanahorias y cortarlas por la mitad. Cocinar las láminas de calabacín y las zanahorias a la plancha hasta que estén tiernas.
  7. Colocar las albóndigas en el plato. Usar mayonesa para decorar. Utilizar las láminas de calabacín como 'orejas', la zanahoria como 'boca' y un cuadradito de queso como 'diente'.