Ingredientes:

  • 600g de contramuslos de pollo deshuesados con piel, cortados en dados de 3cm
  • 50ml de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 1 pimiento verde italiano picado
  • 0.5 pimiento rojo picado
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 tomate maduro grande rallado
  • 320g de arroz variedad Bomba
  • 1.3 litros de caldo de pollo casero
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
  • 1 pizca de hebras de azafrán tostado
  • Sal fina al gusto

Instrucciones:

  1. Sellar la proteína: Calienta los 50ml de AOVE en la cazuela a fuego medio alto. Añade los 600g de pollo troceado. Cocina hasta que escuches el chisporroteo y veas la piel dorada. Retira y reserva.
  2. Preparar la base vegetal: En el mismo aceite, echa los pimientos picados. Baja el fuego. Queremos que se ablanden, no que se quemen. Nota: Los jugos del pollo se mezclarán con la verdura ahora.
  3. Aromatizar con ajo: Añade los 2 dientes de ajo picados. Espera a que el aroma inunde la cocina, unos 30 segundos, sin que lleguen a dorarse en exceso.
  4. Concentrar el sofrito: Incorpora el tomate rallado. Cocina unos 5-7 minutos hasta que el agua se evapore y veas que el aceite se separa del tomate, señal de que está bien sofrito.
  5. El toque de color: Añade la cucharadita de pimentón de la Vera. Remueve rápido durante 10 segundos para que no amargue y añade inmediatamente un chorrito de caldo si ves que está muy seco.
  6. Nácar del arroz: Vierte los 320g de arroz Bomba. Remueve bien para que cada grano se impregne de la grasa del sofrito. El grano debe verse brillante y translúcido en los bordes.
  7. Hidratación máxima: Añade el 1.3 litros de caldo de pollo caliente y las hebras de azafrán. Sube el fuego hasta que rompa a hervir.
  8. Cocción controlada: Baja el fuego a media intensidad. Cocina durante 15-18 minutos. No remuevas el arroz en exceso, solo un par de veces para asentar el grano.
  9. Punto de sal: A mitad de cocción, prueba el caldo y rectifica de sal. Recuerda que el arroz absorberá parte del sabor.
  10. El reposo crucial: Apaga el fuego cuando el arroz esté casi en su punto pero con alma (un pelín duro en el centro). Deja reposar 3-5 minutos tapado. El calor residual terminará la cocción y asentará los sabores.