Ingredientes:
- 500 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa)
- 250 ml de leche entera
- 150 g de azúcar blanca granulada
- 50 g de leche en polvo descremada
- 4 yemas de huevo grandes (aprox. 70 g)
- 5 g de sal fina
- 10 ml de extracto de vainilla puro
Instrucciones:
- Calentar los lácteos. En un cazo de fondo grueso, combina la leche entera, la nata, la leche en polvo y la sal. Calienta a fuego medio, removiendo constantemente con varillas hasta alcanzar los 80°C. Nota: No permitas que hierva para no quemar la leche.
- Blanquear las yemas. Bate las yemas de huevo con el azúcar en un bol aparte hasta que la mezcla adquiera un color amarillo pálido y una textura cremosa.
- Templar la mezcla. Vierte un hilo muy lento de la leche caliente sobre las yemas mientras bates enérgicamente. Nota: Esto evita que el huevo se cocine por el choque térmico.
- Integrar y cocinar. Devuelve toda la mezcla al cazo. Cocina a fuego bajo, removiendo continuamente con una espátula.
- Verificar la densidad. Cocina 15 min hasta que la mezcla espesa lo suficiente para cubrir el dorso de una cuchara (punto de crema inglesa).
- Filtrar y aromatizar. Pasa la mezcla por un colador fino o chino para eliminar cualquier grumo y añade el extracto de vainilla.
- Madurar en frío. Vierte en un bol de acero inoxidable y refrigera durante 12 horas. Nota: Este paso es vital para que las grasas se estabilicen.
- Mantecar. Procesa la mezcla en una máquina de helados siguiendo las instrucciones o bate manualmente cada 30 minutos en el congelador.