Ingredientes:
- 1 taza (240 ml) de café fuerte preparado, enfriado
- 2 cucharadas (30 ml) de crema de Biscoff, derretida
- 1 cucharada (15 ml) de licor de café (opcional)
- 16 onzas (450g) de queso mascarpone, a temperatura ambiente
- 1 taza (240 ml) de crema para batir, fría
- ½ taza (100g) de azúcar granulada
- 1 cucharadita (5 ml) de extracto de vainilla
- 1/4 taza (50 ml) de crema de Biscoff, derretida y enfriada
- 24 bizcochos de soletilla (savoiardi)
- ½ taza (aprox. 50g) de galletas Biscoff, trituradas
Instrucciones:
- Prepara el almíbar de café: Combina el café enfriado, la crema de Biscoff derretida y el licor de café (si lo usas) en un plato hondo. Mezcla bien.
- Haz la crema de mascarpone: En un tazón grande, bate el queso mascarpone, la crema para batir, el azúcar y el extracto de vainilla hasta que se formen picos suaves y ligeros. ¡Ten cuidado de no batir demasiado!
- Incorpora suavemente la crema de Biscoff derretida y enfriada a la crema de mascarpone.
- Remoja los bizcochos de soletilla: Sumerge brevemente cada bizcocho en el almíbar de café, teniendo cuidado de no remojarlos por completo (¡no queremos que se empapen!).
- Capa el tiramisú: Coloca una capa de bizcochos de soletilla remojados en el fondo de tu molde para hornear.
- Extiende una capa de crema: Extiende la mitad de la mezcla de crema de mascarpone sobre los bizcochos de soletilla.
- Repite las capas: Repite con otra capa de bizcochos de soletilla remojados y el resto de la crema de mascarpone.
- Refrigera: Cubre el tiramisú con papel film y refrigera durante al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche, para permitir que los sabores se mezclen.
- Decora: Justo antes de servir, espolvorea las galletas Biscoff trituradas uniformemente por encima. ¡Listo!