Ingredientes:
- 300g de calabaza tipo Peanut/Violín pelada y sin semillas
- 3 huevos camperos talla L
- 120 ml de aceite de oliva virgen extra de sabor suave
- 125g de yogur natural griego sin azúcar
- 120g de azúcar de coco o pasta de dátil
- 250g de harina de espelta integral
- 16g de levadura química en polvo
- 1 cucharada de canela molida
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 pizca de sal marina
Instrucciones:
- Asar la calabaza. Corta los 300g en dados y hornéala a 200°C hasta que esté tierna.
- Preparar el puré. Tritura la calabaza asada hasta obtener una crema fina y sedosa.
- Montar los huevos. Bate los 3 huevos con los 120g de azúcar de coco hasta que la mezcla esté pálida y espumosa.
- Añadir los líquidos. Incorpora los 120 ml de aceite y los 125g de yogur griego sin dejar de batir.
- Mezclar con la calabaza. Integra el puré de calabaza a la mezcla húmeda con movimientos suaves.
- Tamizar los secos. Sobre un bol aparte, une la harina, la levadura, la sal y las especias.
- Unir las dos preparaciones. Añade los secos a los húmedos en tres tandas.
- Verter en el molde. Engrasa tu molde y vierte la masa con cuidado.
- Hornear con precisión. Cocina a 180°C durante 50 min hasta que al insertar un palillo salga limpio.
- Enfriar con paciencia. Deja reposar 10 min en el molde y luego traslada a una rejilla.