Ingredientes:
- 2 latas grandes de caracoles limpios y precocidos (o 1 kg frescos), bien enjuagados
- 5 Litros de Agua o Caldo de pollo suave
- 60 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
- 1 unidad grande de Cebolla blanca (picada finamente)
- 1 unidad de Pimiento verde italiano (picado)
- 4 dientes de Ajo (laminado o picado)
- 250g de Tomate triturado natural
- 30g de Harina de trigo (todo uso)
- 15g de Pimentón dulce (o agridulce)
- 5g de Orégano seco
- 5g de Tomillo seco
- 1 Hoja de Laurel
- 120 ml de Vino blanco seco (tipo Fino o Jerez)
- 1 Litro de Caldo de cocción de los caracoles (colado)
- Sal y Pimienta negra recién molida, al gusto
Instrucciones:
- Preparación de Caracoles: Si son frescos, limpiar, purgar y cocer hasta que estén tiernos. Si son de lata, enjuagar y reservar. Colar el caldo de cocción si se usaron caracoles frescos y reservar al menos 1 litro.
- El Sofrito Mágico: Calentar el AOVE en la olla. Añadir la cebolla y el pimiento verde. Sofreír a fuego medio-bajo hasta que estén muy tiernos y transparentes (unos 10-12 minutos).
- Aromatización y Especias: Incorporar el ajo laminado y cocinar 1 minuto más. Añadir la harina y remover rápidamente. Cocinar 1 minuto para quitar el sabor a harina cruda.
- Color y Fondo: Apartar la olla del fuego momentáneamente. Incorporar el pimentón y remover rápidamente para que no se queme. Devolver al fuego.
- Desglasar: Verter el vino blanco y raspar el fondo de la olla para incorporar todos los sabores pegados. Dejar evaporar el alcohol por 2 minutos.
- El Guiso: Añadir el tomate triturado, el orégano, el tomillo y la hoja de laurel. Cocinar el sofrito conjuntamente durante 5 minutos.
- Cocción Lenta de la Salsa: Verter el caldo reservado. Llevar a ebullición, reducir el fuego y cocinar a fuego lento, tapado, durante 45 minutos para que la salsa espese.
- Incorporar Caracoles: Añadir los caracoles limpios. Sazonar generosamente con sal y pimienta.
- Finalización: Cocinar a fuego lento durante 30 minutos más, sin tapar completamente, para que la salsa reduzca al punto deseado. Rectificar de sal si fuera necesario.