Ingredientes:

  • 1 taza (200g) de azúcar granulada, blanca (azúcar blanco)
  • ½ taza (120ml) de agua filtrada

Instrucciones:

  1. Vierte el azúcar en la cacerola de fondo grueso.
  2. Incorpora el agua al azúcar. No revuelvas en este momento.
  3. Lleva la mezcla a fuego medio. Deja que hierva sin remover.
  4. Vigila constantemente el color del azúcar. Al principio estará transparente, luego tomará un color dorado pálido y finalmente un ámbar más intenso.
  5. Cuando el caramelo tenga un color ámbar dorado intenso (¡cuidado que no se queme!), retira la cacerola del fuego. El color debe ser similar al del oro viejo.
  6. Si quieres un caramelo más líquido, puedes añadir con mucho cuidado 1-2 cucharadas de agua caliente fuera del fuego para detener la cocción. ¡Atención! ¡Salpicará!
  7. Deja que el caramelo se enfríe un poco antes de verterlo en un frasco de vidrio esterilizado (si lo vas a guardar). Recuerda que el caramelo estará muy caliente.