Ingredientes:
- 250g galletas Biscoff
- 113g mantequilla sin sal, derretida
- 200g azúcar granulada
- 60ml agua
- 120ml crema para batir, caliente
- 57g mantequilla sin sal, en cubos
- 1 cucharadita sal marina
- 900g queso crema, a temperatura ambiente
- 200g azúcar granulada
- 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
- 2 yemas de huevo grandes, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita extracto de vainilla
- 120ml crema para batir
- 2 cucharadas harina
- Galletas Biscoff extra, desmoronadas (opcional)
- Escamas de sal marina (opcional)
Instrucciones:
- Tritura las galletas Biscoff hasta obtener migas finas.
- Combina las migas de galleta con la mantequilla derretida y presiona firmemente en el fondo de un molde desmontable de 23 cm. Refrigera por 30 minutos.
- Combina el azúcar y el agua en una cacerola a fuego medio. Cocina hasta que se dore, revolviendo ocasionalmente. Vierte con cuidado la crema caliente (¡burbujeará!).
- Incorpora la mantequilla hasta que se derrita y quede suave. Retira del fuego y agrega la sal. Deja enfriar ligeramente.
- Bate el queso crema hasta que esté suave y cremoso. Agrega gradualmente el azúcar y bate hasta que se combinen.
- Bate los huevos y las yemas uno a la vez, mezclando bien después de cada adición. No batas demasiado.
- Agrega el extracto de vainilla, la crema para batir y la harina.
- Vierte la mitad del relleno de cheesecake sobre la corteza refrigerada. Rocía la mitad de la salsa de caramelo salado sobre el relleno.
- Vierte el relleno restante del cheesecake encima. Crea un baño María: envuelve el fondo del molde desmontable con papel de aluminio y colócalo dentro de una bandeja para hornear más grande. Vierte agua caliente en la bandeja para hornear hasta que llegue a la mitad de los lados del molde desmontable.
- Hornea a 160°C durante 60-75 minutos, o hasta que los bordes estén firmes pero el centro aún se mueva ligeramente.
- Apaga el horno y entreabre la puerta. Deja que el cheesecake se enfríe en el horno durante 1 hora. Retira del baño María y deja enfriar por completo a temperatura ambiente.
- Cubre y refrigera en el refrigerador por al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche.
- Rocía la salsa de caramelo salado restante sobre el cheesecake. Decora con galletas Biscoff desmoronadas y escamas de sal marina (opcional). Corta y sirve. ¡Buen provecho!