Ingredientes:

  • 110g de chocolate negro (mínimo 70% cacao)
  • 60g de aceite de coco virgen o mantequilla de pasto
  • 2 huevos grandes a temperatura ambiente
  • 35g de azúcar de coco o eritritol
  • 25g de harina de almendras o harina de avena integral
  • 1 pizca de sal marina
  • 10g de cacao puro en polvo para los moldes
  • 1 cucharadita de aceite para engrasar

Instrucciones:

  1. Corta los 110g de chocolate en trozos pequeños y ponlos en un bol junto con los 60g de aceite de coco. Funde suavemente al baño maría. Nota: El exceso de calor directo puede separar la grasa del cacao y arruinar la textura.
  2. En otro bol, bate los 2 huevos con los 35g de azúcar de coco y la pizca de sal. Bate hasta que la mezcla aclare y doble su volumen.
  3. Vierte el chocolate fundido (que ya no debe estar hirviendo) sobre los huevos batidos. Hazlo con movimientos envolventes usando la espátula.
  4. Añade los 25g de harina de almendras tamizada. Mezcla solo hasta que dejes de ver rastros de harina blanca para no desarrollar demasiado peso en la masa.
  5. Engrasa los 4 moldes con la cucharadita de aceite y espolvorea los 10g de cacao en polvo. Golpea el molde para eliminar el exceso de cacao.
  6. Llena los moldes hasta 3/4 de su capacidad. Esto deja espacio para que el coulant suba ligeramente sin desbordarse como un volcán real.
  7. Lleva los moldes a la nevera por 30 minutos o al congelador por 15. Esto es vital para que el coulant de chocolate ingredientes se asiente.
  8. Precalienta el horno a 200°C. Hornea durante 10-12 minutos hasta que los bordes estén secos y el centro aún tiemble.
  9. Saca del horno y deja reposar 2 minutos exactos. Pasa un cuchillo fino por el borde si es necesario y voltea con decisión sobre el plato de servir.
  10. Añade una pizca extra de sal marina o azúcar glas por encima. Sirve inmediatamente mientras el calor interno es máximo.