Ingredientes:

  • 500 ml de leche entera (fresca, si es posible)
  • 6 yemas de huevo grandes (a temperatura ambiente)
  • 100 g de azúcar granulada (para la crema)
  • 25 g de maicena (fécula de maíz)
  • 1 trozo grande de piel de limón (solo la parte amarilla)
  • 1 rama de canela entera
  • 90 g de azúcar granulada extra fina (para caramelizar)

Instrucciones:

  1. Infusión Láctea: Calentar la leche en un cazo con la piel de limón y la rama de canela. Llevar casi a ebullición, apagar el fuego y dejar reposar tapado durante 15-20 minutos. Retirar especias.
  2. Preparación de las Yemas: En un bol grande, batir las yemas con el azúcar hasta que la mezcla aclare y espese ligeramente. Incorporar la maicena y mezclar bien hasta eliminar grumos.
  3. Templado (Nacrado): Verter lentamente un tercio de la leche caliente sobre la mezcla de yemas, batiendo constantemente para evitar que las yemas se cuajen.
  4. Cocción de la Crema: Verter la mezcla templada de nuevo al cazo con el resto de la leche. Calentar a fuego medio-bajo, sin dejar de remover con la varilla, hasta que la crema espese significativamente y rompa a hervir suavemente. Cocinar 1 minuto tras el hervor.
  5. Colado y Reposo: Retirar del fuego. Pasar la crema inmediatamente por un colador fino sobre los ramequines. Dejar atemperar a temperatura ambiente unos 30 minutos.
  6. Enfriamiento: Cubrir con film transparente tocando la superficie de la crema (para evitar que se forme 'piel'). Refrigerar al menos 4 horas o hasta que esté muy fría.
  7. El Toque Final: El Caramelo: Justo antes de servir, espolvorear uniformemente una cucharada generosa de azúcar sobre la superficie de cada crema. Utilizar el soplete de cocina a fuego medio y mover constantemente hasta que el azúcar se derrita y forme una capa dorada y crujiente. Servir inmediatamente.