Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (15 ml)
  • 1 cebolla mediana, picada (aproximadamente 1 taza)
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 500g de zanahorias, peladas y en rodajas (aproximadamente 4 tazas)
  • 1 patata mediana, pelada y picada (opcional, para mayor cremosidad)
  • 1 litro de caldo de verduras o pollo (4 tazas)
  • 1/2 cucharadita de jengibre fresco rallado (o 1/4 cucharadita de jengibre en polvo)
  • 1/4 cucharadita de comino molido
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Opcional para servir: crema fresca, yogur griego, perejil fresco picado, semillas de calabaza tostadas

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite en la olla. Añade la cebolla y sofríe hasta que esté transparente. Agrega el ajo y cocina un minuto más, cuidando que no se queme.
  2. Incorpora las zanahorias y la patata (si la usas). Sofríe un par de minutos.
  3. Vierte el caldo. Agrega el jengibre y el comino. Sazona con sal y pimienta.
  4. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego, tapa y cocina a fuego lento hasta que las zanahorias estén muy blandas (unos 20-25 minutos).
  5. Retira del fuego y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una crema suave y homogénea. Si usas una licuadora, hazlo por tandas con cuidado (¡el vapor caliente puede hacer explotar la tapa!).
  6. Prueba y ajusta la sal y la pimienta si es necesario.
  7. Sirve caliente, adornada con crema fresca, yogur griego, perejil picado y/o semillas de calabaza tostadas (¡dale un toque crujiente!).