Ingredientes:

  • 500 ml de leche entera
  • 100 g de azúcar granulada
  • 40 g de maicena
  • 4 yemas de huevo grandes
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal
  • Opcional: Ralladura de limón o naranja

Instrucciones:

  1. En un bol, mezcla el azúcar, la maicena, las yemas de huevo y la pizca de sal hasta obtener una pasta homogénea. Agrega un poco de leche (aprox. 100 ml) para aligerar la mezcla.
  2. En la cacerola, calienta el resto de la leche a fuego medio hasta que empiece a humear, pero sin que llegue a hervir.
  3. Vierte un poco de la leche caliente sobre la mezcla de huevo, batiendo constantemente para evitar que se cocinen las yemas.
  4. Vierte la mezcla de huevo templada de nuevo en la cacerola con la leche caliente. Cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con el batidor de varillas, hasta que la crema espese y comience a burbujear (aproximadamente 2-3 minutos).
  5. Retira del fuego y añade el extracto de vainilla (y la ralladura de cítricos, si la usas). Vierte la crema en un bol limpio.
  6. Cubre la superficie de la crema con papel film, asegurándote de que el papel toque la crema para evitar que se forme una costra.
  7. Refrigera la crema durante al menos 30 minutos antes de usarla.