Ingredientes:

  • 400 g de garbanzos cocidos
  • 150 g de aguacate maduro
  • 200 g de tomates cherry
  • 50 g de cebolla morada
  • 30 g de perejil fresco
  • 30 ml de zumo de limón
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5 g de sal marina
  • 2 g de pimienta negra molida

Instrucciones:

  1. Lavar los garbanzos. Ponlos en el colador y deja correr el agua fría. Sigue lavando hasta que deje de salir espuma y el agua salga transparente. Escurre bien. Nota: Esto elimina el sabor a conserva y los azúcares superficiales.
  2. Preparar la cebolla. Pica la cebolla morada en cuadraditos muy pequeños (brunoise). Cuanto más pequeña sea la pieza, más se integrará el sabor sin que te encuentres con un trozo gigante de cebolla cruda.
  3. Cortar los tomates. Corta los tomates cherry por la mitad. Si son muy pequeños, déjalos enteros para que suelten el jugo solo al morderlos.
  4. Picar el perejil. Pica el perejil finamente, incluyendo algunos tallos tiernos que tienen mucho sabor.
  5. Mezclar la base. En el bol grande, combina los garbanzos escurridos, los tomates y la cebolla.
  6. Emulsionar el aderezo. En el frasco, mezcla el zumo de limón, el aceite de oliva, la sal y la pimienta. Agita durante 30 segundos hasta que la mezcla se vea turbia y espesa.
  7. Aliñar la base. Vierte el aderezo sobre los garbanzos y vegetales. Mezcla suavemente con una cuchara para que todo quede bien impregnado.
  8. Añadir el aguacate. Corta el aguacate en cubos y agrégalos al final. Remueve con movimientos envolventes, casi como si estuvieras haciendo un soufflé, para no romper los trozos.
  9. Toque final. Esparce el perejil fresco por encima y ajusta la sal y pimienta al gusto.