Ingredientes:

  • 500 g de espinacas frescas, lavadas y troceadas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo, picado finamente
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)
  • 50 g de mantequilla sin sal
  • 50 g de harina de trigo todo uso
  • 500 ml de leche entera (a temperatura ambiente)
  • Sal al gusto
  • Pimienta blanca al gusto
  • Nuez moscada recién rallada al gusto
  • 50g de queso parmesano rallado (opcional)

Instrucciones:

  1. Sofreír el ajo en aceite de oliva. Añadir las espinacas y cocinar hasta que estén tiernas. Sazonar con sal, pimienta y nuez moscada (opcional). Reservar.
  2. Derretir la mantequilla en la sartén a fuego medio.
  3. Añadir la harina y remover constantemente con el batidor durante 2-3 minutos para crear un roux dorado.
  4. Verter la leche poco a poco, removiendo constantemente con el batidor para evitar grumos.
  5. Cocinar a fuego lento, removiendo continuamente, hasta que la salsa espese y cubra la parte posterior de una cuchara (unos 8-10 minutos).
  6. Sazonar con sal, pimienta blanca y nuez moscada.
  7. Añadir las espinacas cocidas a la sartén con la bechamel. Mezclar suavemente para combinar.
  8. Verter la mezcla en una fuente para horno. Espolvorear con queso parmesano rallado (si se usa).
  9. Gratinar en el horno precalentado a 180°C (350°F) durante 10-15 minutos, o hasta que el queso esté dorado y burbujeante.
  10. Servir caliente.