Ingredientes:

  • 500 g de harina de fuerza
  • 60 g de azúcar blanca
  • 25 g de levadura fresca
  • 100 ml de agua tibia
  • 80 ml de aceite de girasol
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharadita de sal
  • 100 g de azúcar glas
  • 2 cucharadas de agua tibia

Instrucciones:

  1. Disolver la levadura fresca en el agua tibia con una cucharadita de azúcar. Dejar reposar unos 5-10 minutos hasta que se forme una espuma.
  2. En un bol grande, mezclar la harina y la sal.
  3. Incorporar los huevos ligeramente batidos, el aceite y la mezcla de levadura a los ingredientes secos.
  4. Amasar la masa durante 15-20 minutos hasta obtener una masa suave, elástica y que no se pegue a las manos.
  5. Formar una bola con la masa, colocarla en un bol engrasado, cubrir con papel film y dejar levar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que duplique su volumen.
  6. Desgasificar la masa (presionándola suavemente para eliminar el aire). Dividir la masa en porciones de unos 25 g. Estirar cada porción con un rodillo formando un rectángulo y enrollarlo sobre sí mismo. Colocar los fartons en una bandeja para hornear cubierta con papel de hornear.
  7. Dejar reposar los fartons formados durante unos 15-20 minutos antes de hornearlos (esto les dará una textura aún más esponjosa).
  8. Precalentar el horno a 180°C (350°F). Hornear los fartons durante 7-10 minutos, o hasta que estén ligeramente dorados.
  9. Retirar los fartons del horno y dejarlos enfriar sobre una rejilla.
  10. Mezclar el azúcar glas con el agua tibia hasta obtener una consistencia suave y sin grumos.
  11. Sumergir la parte superior de cada farton en el glaseado o rociarlos con una cuchara. Dejar que el glaseado se seque.