Ingredientes:

  • 500g de fresas frescas y firmes con hojas verdes
  • 300g de chocolate oscuro (mínimo 60% cacao) picado
  • 15g de aceite de coco virgen sólido
  • 50g de chocolate blanco de repostería
  • 1 pizca de sal marina en escamas

Instrucciones:

  1. Lave las fresas con agua fría manteniendo el tallo. Seque cada pieza individualmente con papel absorbente con precisión extrema. Deje reposar 15 minutos sobre una rejilla para asegurar que no exista humedad superficial.
  2. Fundido térmico: Derrita el chocolate oscuro al baño maría. Cuando el 80% esté fundido, retire del calor y añada el aceite de coco, removiendo vigorosamente para templar el chocolate con el calor residual.
  3. Técnica de inmersión: Sujete la fresa por las hojas, sumérjala en el chocolate y gírela suavemente para asegurar una cobertura uniforme. Deje escurrir el exceso.
  4. Coloque sobre papel de horno o tapete de silicona. Si desea, decore con hilos de chocolate blanco fundido y una pizca de sal marina.
  5. Deje reposar a temperatura ambiente fresca (20°C) o en refrigeración por 15 minutos hasta que la cobertura esté completamente sólida y crujiente.