Ingredientes:

  • 115 g de mantequilla sin sal (punto pomada)
  • 115 g de queso crema tipo Philadelphia (frío)
  • 200 g de azúcar blanca refinada
  • 1 huevo grande (grado L) a temperatura ambiente
  • 15 ml de extracto de vainilla puro
  • 320 g de harina de trigo para todo uso
  • 5 g de polvos para hornear
  • 2 g de sal fina
  • 10 g de azúcar glass para espolvorear

Instrucciones:

  1. En el bol de tu batidora, coloca los 115 g de mantequilla a temperatura ambiente y los 115 g de queso crema frío. Bate a velocidad media durante unos 3 minutos hasta que la mezcla luzca homogénea y muy pálida.
  2. Añade los 200 g de azúcar blanca de forma gradual. Sigue batiendo durante otros 2 o 3 minutos hasta que dejes de sentir los granos de azúcar al tacto. Esto es vital para una galleta queso philadelphia vainilla deliciosa.
  3. Agrega el huevo y los 15 ml de vainilla. Mezcla solo lo necesario para integrar. Si bates de más en este punto, podrías meter demasiado aire innecesario que luego hará que la galleta se infle y se desinfle en el horno.
  4. En un recipiente aparte, tamiza los 320 g de harina con los 5 g de polvos para hornear y los 2 g de sal. Tamizar no es solo para quitar grumos, sino para airear la harina y que la galleta sea más liviana.
  5. Añade los ingredientes secos a la mezcla húmeda en tres partes. Hazlo a la velocidad más baja de tu batidora o, mejor aún, con una espátula de goma. Para cuando no veas rastros de harina blanca.
  6. Cubre la masa con film plástico, tocando la superficie para que no se forme costra, y llévala a la nevera por al menos 30 minutos. Este descanso permite que el almidón de la harina se hidrate y que las grasas se solidifiquen de nuevo.
  7. Precalienta tu horno a 180°C (350°F). Con ayuda de una cuchara para helado pequeña o tus manos, forma bolas de unos 30 gramos cada una. Colócalas en la bandeja dejando unos 5 cm de espacio entre ellas.
  8. Lleva al horno durante 12 minutos exactamente. No esperes a que se doren por arriba; deben verse pálidas pero firmes al tacto en los bordes. La base será la que tenga un color dorado miel precioso.
  9. Deja que reposen en la bandeja durante 5 minutos para que terminen de asentarse. Luego, pásalas a una rejilla. Una vez frías, espolvorea los 10 g de azúcar glass para darles ese aspecto de nieve tan característico.