Ingredientes:

  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (45 ml)
  • 1 cebolla blanca grande, picada en brunoise
  • 3 dientes de ajo, laminados
  • 1/2 pimiento verde, picado
  • 1/2 pimiento rojo, picado
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera (5 g)
  • 800 g de garbanzos cocidos, bien enjuagados
  • 2 zanahorias medianas, en rodajas finas
  • 1 calabacín pequeño, en dados
  • 100 g de tomate natural triturado
  • 600 ml de caldo de verduras natural (bajo en sodio)
  • 1 hoja de laurel
  • 2 puñados generosos de espinacas frescas
  • 1 pizca de comino molido
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Instrucciones:

  1. Calienta los 45 ml de aceite de oliva en la olla a fuego medio. Añade la cebolla picada y una pizca de sal.
  2. Cuando la cebolla esté transparente (unos 5 minutos), incorpora los 3 dientes de ajo laminados y los pimientos picados. Cocina hasta que el pimiento esté tierno y el ajo empiece a bailar en el aceite.
  3. Echa las rodajas de zanahoria. Al ser más duras, necesitan estos minutos extra de contacto directo con el calor antes de añadir el líquido.
  4. Aparta la olla del fuego o baja la intensidad al mínimo. Añade los 5 g de pimentón de la Vera y remueve rápido durante 10 segundos.
  5. Vierte los 100 g de tomate triturado. Sube el fuego y cocina 3 minutos hasta que el tomate pierda su color rojo brillante y se torne oscuro.
  6. Añade los 800 g de garbanzos bien enjuagados y remueve con suavidad para que se impregnen del sofrito.
  7. Introduce la hoja de laurel, la pizca de comino y la pimienta negra.
  8. Cubre con los 600 ml de caldo de verduras. Sube el fuego hasta que empiece a hervir, luego bájalo al mínimo.
  9. Tapa la olla y deja cocinar 15 minutos. A mitad de tiempo, añade el calabacín en dados. Cocina hasta que la zanahoria se pueda atravesar fácilmente con un tenedor.
  10. Apaga el fuego. Añade las espinacas frescas encima, tapa de nuevo y deja reposar 2 minutos. El vapor las dejará en su punto exacto de textura sedosa.