Ingredientes:

  • 15 g de café soluble
  • 50 ml de agua caliente
  • 1 g de sal fina
  • 400 ml de nata para montar (35% materia grasa)
  • 300 g de leche condensada
  • 5 ml de extracto de vainilla puro

Instrucciones:

  1. Disolver el café soluble en el agua caliente y añadir la pizca de sal. Mezclar hasta que no queden grumos y dejar reposar hasta que esté completamente frío. Nota: El café caliente fundiría la nata
  2. Verter la nata fría en un bol y batir a velocidad alta hasta obtener picos firmes. Hasta que el batidor deje marcas profundas y estables.
  3. En un recipiente aparte, mezclar la leche condensada con el extracto de vainilla y el concentrado de café ya frío. Mezclar hasta que el color sea uniforme.
  4. Incorporar la mezcla de leche condensada a la nata montada utilizando una espátula con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea de color caoba. Nota: No batas fuerte o perderás el aire
  5. Verter la mezcla en un recipiente hermético y congelar.
  6. Retirar el helado cada 45 minutos durante las primeras 3 horas y batir vigorosamente con un tenedor. Hasta que la mezcla se sienta espesa y cremosa.
  7. Volver a congelar por el tiempo restante hasta completar las 6 horas y 25 min totales.
  8. Servir en copas frías para evitar que el helado se derrita instantáneamente al contacto.