Ingredientes:

  • 500 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa)
  • 150 g de azúcar blanca refinada
  • 10 ml de extracto de vainilla natural
  • 2 g de sal fina

Instrucciones:

  1. Enfriar el bol y las varillas de la batidora. Verter la nata fría en el recipiente y batir a velocidad media hasta que empiece a espesar y se formen ondas suaves.
  2. Añadir el azúcar y el extracto de vainilla de forma gradual mientras se aumenta la velocidad a media alta.
  3. Continuar batiendo hasta obtener picos firmes que no se caigan al levantar la varilla. Nota: Cuidado de no pasarte o se convertirá en mantequilla.
  4. Agregar los 2 g de sal fina y mezclar brevemente con una espátula para integrar.
  5. Verter la mezcla en un recipiente hermético apto para congelador, alisando la superficie con una cuchara.
  6. Meter al congelador y esperar 45 minutos.
  7. Sacar y remover vigorosamente con un tenedor hasta romper todos los cristales de hielo.
  8. Repetir el proceso de remover cada 45 minutos durante las primeras 3 horas. Nota: Este es el secreto de la textura sedosa.
  9. Dejar reposar el resto del tiempo (aproximadamente 3 horas más) sin tocarlo.
  10. Servir haciendo bolas con una cuchara previamente sumergida en agua caliente.