Ingredientes:

  • 1 huevo grande (50g)
  • 500 ml de agua
  • 1 cucharadita de sal o vinagre
  • 0.5 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 2 tazas de hielo

Instrucciones:

  1. Pon los 500 ml de agua en la cacerola junto con la sal y el bicarbonato.
  2. Calienta a fuego máximo hasta que veas burbujas vigorosas y constantes.
  3. Reduce el fuego a medio bajo para que el agua no golpee el huevo con demasiada fuerza.
  4. Con ayuda de la espumadera, deposita el huevo en el fondo con delicadeza.
  5. Sube el fuego a medio y pon el cronómetro. Para un huevo cocido estándar, necesitamos 12 minutos exactos.
  6. Mientras se cocina, llena un bol con las 2 tazas de hielo y un poco de agua.
  7. Pasados los 10 minutos, notarás un aroma limpio, ligeramente sulfuroso pero muy suave. Si huele a huevo podrido, te has pasado de tiempo.
  8. Al sonar la alarma, saca el huevo y sumérgelo en el hielo.
  9. Deja que repose al menos 3 minutos en el agua helada.
  10. Rompe la cáscara por la base (donde está la cámara de aire) y pela bajo un chorro fino de agua.