Ingredientes:

  • 4 patatas medianas (aprox. 800 g)
  • 1 cebolla mediana
  • 500 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
  • Sal fina al gusto
  • 4 huevos grandes (de gallinas camperas)
  • 100 g de Jamón Serrano o Ibérico en lonchas finas
  • 1 cucharada de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Calentar el AOVE en una sartén honda a temperatura media-baja (unos 140°C). Añadir las patatas y la cebolla previamente cortadas. Cocinar lentamente, moviendo ocasionalmente, hasta que las patatas estén tiernas pero sin dorarse (unos 20-25 minutos).
  2. Retirar las patatas y la cebolla con una espumadera y colocarlas sobre papel de cocina para escurrir el exceso de aceite. Salar generosamente mientras están calientes.
  3. Subir la temperatura del aceite restante en la sartén a un punto alto (casi humeante, unos 180°C). Este aceite debe estar limpio para freír los huevos.
  4. Freír los huevos uno por uno en el aceite bien caliente. Mojar la clara con el aceite caliente usando una espumadera para asegurar que los bordes queden crujientes y la yema permanezca completamente líquida. Retirar y escurrir brevemente en papel de cocina.
  5. En un plato llano, crear una base generosa con las patatas pochadas y la cebolla. Colocar los huevos fritos encima.
  6. Coronar el plato con las lonchas de jamón ibérico y espolvorear con perejil fresco picado. Servir inmediatamente para disfrutar de la textura del huevo.