Ingredientes:
- 450 gramos de pasta coditos
- Agua
- 1 cucharada de sal
- 115 gramos de mantequilla sin sal
- 60 gramos de harina de trigo común
- 950 ml de leche entera, caliente
- 1/2 cucharadita de nuez moscada recién rallada
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 1/4 cucharadita de mostaza en polvo (opcional)
- 225 gramos de queso cheddar añejo, rallado
- 225 gramos de queso gruyere, rallado
- 115 gramos de queso Monterey Jack, rallado
- 115 gramos de queso fontina, rallado (opcional)
- 60 gramos de mantequilla sin sal, derretida
- 120 gramos de pan rallado panko
- 1/4 cucharadita de paprika ahumada
- 2 cucharadas de perejil fresco picado finamente
Instrucciones:
- Cocina la pasta en agua hirviendo con sal hasta que esté 'al dente'. Escurre y reserva.
- Derrite la mantequilla, añade la harina y cocina hasta formar un roux dorado. Lentamente, incorpora la leche caliente, batiendo constantemente para evitar grumos. Cocina hasta que espese. Añade nuez moscada, sal, pimienta y mostaza en polvo (si la usas).
- Reduce el fuego a bajo. Incorpora los quesos rallados gradualmente, batiendo hasta que se derritan y la salsa quede suave y cremosa.
- Añade la pasta cocida a la salsa de queso y mezcla para cubrirla completamente.
- En un tazón pequeño, combina la mantequilla derretida, el pan rallado panko, la paprika ahumada y el perejil picado.
- Vierte la mezcla de mac and cheese en la fuente para hornear. Espolvorea uniformemente el topping crujiente por encima. Hornea en un horno precalentado a 190°C (375°F) durante 25-30 minutos, o hasta que el topping esté dorado y burbujeante.
- Deja reposar el mac and cheese durante 10 minutos antes de servir.