Ingredientes:

  • 450g de macarrones de codo
  • 950ml de leche entera
  • 60g de mantequilla sin sal
  • 1 cdta de sal marina fina
  • 340g de queso Cheddar fuerte rallado a mano
  • 115g de queso Gruyère rallado
  • 1 cdta de mostaza en polvo
  • 0.5g de nuez moscada recién rallada
  • Pimienta negra recién molida al gusto

Instrucciones:

  1. En una olla grande de fondo pesado, combina los 950ml de leche entera junto con los 60g de mantequilla, la sal, la mostaza en polvo y la nuez moscada. Calienta a fuego medio hasta que veas pequeñas burbujas en los bordes, sin que llegue a hervir a borbotones.
  2. Añade los 450g de macarrones directamente a la leche caliente. Cocina a fuego lento, removiendo con frecuencia para evitar que la pasta se pegue al fondo. Mantén el proceso unos 10 minutos hasta que la pasta esté tierna y la leche se haya reducido a una consistencia cremosa.
  3. Retira la olla del fuego completamente. Este paso es crucial para evitar que el queso se 'estrese'. Agrega el Cheddar fuerte y el Gruyère rallado en tres tandas. Remueve suavemente después de cada adición hasta que el queso se haya desvanecido en una crema aterciopelada.
  4. Prueba la salsa y ajusta la pimienta negra recién molida. Si notas que está demasiado espesa, puedes añadir un chorrito extra de leche caliente. Sirve inmediatamente mientras el queso aún emite ese brillo sedoso bajo la luz.