Ingredientes:

  • 1 magret de pato fresco (375g)
  • 2g de sal de escamas
  • 1g de pimienta negra recién molida
  • 100ml de caldo de ave desgrasado
  • 30ml de vinagre de manzana
  • 1 cucharada (21g) de miel cruda
  • 50g de arándanos frescos

Instrucciones:

  1. Realiza cortes diagonales en la piel del magret formando rombos. Asegúrate de llegar cerca de la carne pero sin cortarla. Nota: Esto crea canales para que la grasa escape fácilmente durante el cocinado.
  2. Coloca el magret en la sartén fría, con la piel hacia abajo. Enciende el fuego a nivel medio bajo. Deja que la grasa se funda lentamente durante unos 10-12 minutos. Cocina hasta que la piel esté dorada, fina y muy crujiente. Retira el exceso de grasa líquida de la sartén con una cuchara a mitad del proceso.
  3. Sube el fuego a medio alto. Voltea el pato y cocina por el lado de la carne durante solo 2-3 minutos. Busca un sellado marrón intenso pero rápido.
  4. Retira el pato a un plato. En la misma sartén (deja apenas una película de grasa), añade el vinagre de manzana para desglasar, rascando el fondo. Vierte el caldo de ave, la miel de 21g y los arándanos. Reduce a fuego vivo hasta que la salsa napa la cuchara.
  5. Mientras la salsa reduce, deja que el magret descanse. Nota: Esto permite que las fibras se relajen y los jugos se redistribuyan uniformemente.
  6. Corta el magret en lonchas de 1 cm de grosor. Espolvorea los 2g de sal de escamas y el gramo de pimienta. Salsea generosamente con la reducción de arándanos caliente.