Ingredientes:

  • 110 g (aproximadamente ½ taza) de agua
  • 110 g (aproximadamente ½ taza) de aceite de oliva virgen extra
  • 350 g (aproximadamente 2 ¾ tazas) de harina de repostería (harina de trigo todo uso, sin levadura incorporada)
  • Una pizca de sal

Instrucciones:

  1. Calienta el agua en un cazo con una pizca de sal. Cuando hierva, retira del fuego.
  2. Añade el aceite de oliva al agua caliente. Luego, incorpora la harina poco a poco, removiendo con una cuchara de madera hasta que se forme una masa que se despegue de las paredes del cazo.
  3. Coloca la masa sobre un plato y déjala templar un poco para poder manipularla.
  4. Enharina ligeramente la superficie de trabajo. Amasa la masa suavemente durante un par de minutos, solo hasta que quede lisa y elástica. No sobre amases. Si la masa se pega mucho a las manos, añade un poco más de harina, pero con cuidado de no resecarla.
  5. Envuelve la masa en papel film y déjala reposar en el frigorífico durante al menos 1 hora. Esto relajará el gluten y facilitará el estirado.
  6. Divide la masa en 6 porciones iguales. Enharina la superficie de trabajo y estira cada porción con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 2 mm. Con un cortapastas o un aro, corta círculos de unos 12-16 cm de diámetro.
  7. Rellena los círculos de masa con tu relleno favorito. Humedece ligeramente los bordes con agua, dobla la masa por la mitad y sella los bordes presionando con un tenedor.
  8. Hornea a 180ºC hasta que estén doradas, o fríe en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes.