Ingredientes:

  • 1.5 kg de mejillones frescos
  • 1 hoja de laurel seca
  • 100 ml de vino blanco seco (Albariño o Verdejo)
  • 2 cebollas blancas medianas picadas en brunoise
  • 3 dientes de ajo laminados
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera
  • 1 cucharada de harina de arroz
  • 150 ml de tomate triturado natural
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de cayena
  • 20 g de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Limpia los mejillones bajo el grifo retirando las barbas con un tirón firme hacia la parte estrecha. Nota: No los dejes en remojo en agua dulce, o morirán y perderán su jugo.
  2. Calienta una olla grande con el vino blanco y la hoja de laurel hasta que empiece a humear.
  3. Vierte los mejillones, tapa bien y espera 3 minutos hasta que las conchas se abran por completo.
  4. Retira los mejillones a una fuente y cuela el caldo resultante con un filtro fino para eliminar impurezas.
  5. Sofríe la cebolla brunoise y los ajos laminados en el AOVE a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y blanda.
  6. Incorpora la harina de arroz y la cayena, removiendo un minuto hasta que la harina se tueste ligeramente.
  7. Añade el pimentón de la Vera fuera del fuego, remueve rápido y vierte el tomate triturado inmediatamente.
  8. Vierte el caldo de los mejillones reservado y cocina 5 minutos hasta que la salsa espese y brille.
  9. Integra los mejillones (puedes quitarles una de las conchas para que sea más fácil comerlos) y espolvorea el perejil fresco.
  10. Mueve la cazuela en vaivén un minuto hasta que todo esté perfectamente ligado y caliente.