Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 1 rama de canela
- 1 piel de limón (solo la parte amarilla)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 6 yemas de huevos grandes (talla L)
- 80 g de azúcar de coco
- 30 g de almidón de maíz (Maizena)
- 1 pizca de sal
- 6 galletas tipo María
- 1 cucharada de canela en polvo
Instrucciones:
- Vierte la leche en el cazo con la canela y la piel de limón. Caliéntala hasta que empiece a humear pero sin que llegue a hervir a borbotones.
- En un bol aparte, bate las 6 yemas con el azúcar de coco y la pizca de sal. Debes batir hasta que la mezcla cambie a un tono más pálido y el azúcar esté parcialmente disuelto.
- Separa media taza de la leche caliente (antes de que hierva) y disuelve los 30g de Maizena ahí. Asegúrate de que no quede ni un solo grumo antes de incorporarlo al bol de las yemas.
- Este es el paso crítico. Vierte un hilo fino de la leche caliente sobre la mezcla de yemas sin dejar de batir con las varillas. Elevamos la temperatura de las yemas gradualmente para que no se cocinen de golpe y parezcan huevos revueltos.
- Devuelve toda la mezcla al cazo a fuego medio bajo. Ahora es cuando no puedes despegarte. Remueve formando ochos con las varillas durante unos 10 a 15 minutos hasta que la crema cubra la parte trasera de una cuchara.
- Justo antes de apagar el fuego, añade el extracto de vainilla.
- Vierte las natillas en cuencos individuales inmediatamente. Coloca una galleta María sobre cada una mientras la crema aún está caliente.
- Espolvorea la canela en polvo generosamente sobre la superficie. Deja enfriar a temperatura ambiente antes de meterlas en la nevera por al menos 4 horas.