Ingredientes:
- 4 tazas (946 ml) de leche entera
- 1/2 taza (118 ml) de crema para batir (opcional)
- 1 rama de canela
- 1 tira de piel de limón (sin la parte blanca)
- 1/2 taza (100 g) de azúcar granulada
- 2 cucharadas (16 g) de maicena
- 4 yemas de huevo grandes
- Canela molida para espolvorear
Instrucciones:
- Combina la leche, la crema (si la usas), la rama de canela y la piel de limón en una olla. Calienta a fuego medio hasta que hierva a fuego lento, pero sin hervir. Retira del fuego y deja reposar durante 15 minutos.
- Mientras la leche se infusiona, bate el azúcar y la maicena en un tazón. Agrega las yemas de huevo y bate hasta obtener una mezcla suave y de color amarillo pálido.
- Vierte gradualmente aproximadamente 1/2 taza de la mezcla de leche caliente en la mezcla de yemas de huevo, batiendo constantemente para evitar que se cuajen.
- Vierte la mezcla de yemas de huevo temperada nuevamente en la olla con el resto de la leche. Cocina a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente con un batidor, hasta que la crema pastelera espese lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara. Esto tomará unos 5-7 minutos. ¡No te duermas en los laureles! ¡Sigue revolviendo!
- Para una crema pastelera extra suave, cuela la mezcla a través de un colador de malla fina en un tazón (opcional).
- Divide la crema pastelera uniformemente entre los recipientes para servir. Cubre con papel film, presionándolo directamente sobre la superficie para evitar que se forme una costra. Refrigera por al menos 2 horas, o hasta que esté completamente fría. ¡La paciencia es la madre de la ciencia, y de la receta natillas deliciosas!
- Justo antes de servir, espolvorea las natillas con canela molida.