Ingredientes:

  • 1 litro de leche entera
  • 6 yemas de huevo grandes
  • 120 g de azúcar blanca
  • 1 rama de canela
  • La piel de 1 limón
  • Canela en polvo para espolvorear (opcional)

Instrucciones:

  1. En el cazo, calentar la leche con la rama de canela y la piel de limón a fuego medio. No dejar que hierva, sólo infusionar durante unos 10 minutos. Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos más. Retirar la canela y la piel de limón.
  2. En el bol, batir las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla pálida y cremosa.
  3. Verter un poco de la leche infusionada caliente sobre la mezcla de yemas y azúcar, batiendo constantemente para evitar que los huevos se cuajen.
  4. Verter la mezcla de yemas templada en el cazo con el resto de la leche infusionada. Cocinar a fuego muy bajo, removiendo constantemente con una cuchara de madera o espátula, hasta que la mezcla espese lo suficiente para cubrir la parte posterior de la cuchara. ¡Cuidado que no hierva!
  5. Si quieres unas natillas extra finas, puedes colar la mezcla a través de un colador fino.
  6. Verter las natillas en los vasitos o cuencos individuales. Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar durante al menos 2 horas, o preferiblemente toda la noche. Servir frías, espolvoreadas con canela en polvo si se desea.