Ingredientes:

  • Harina de trigo: 500g
  • Huevo grande: 1
  • Mantequilla sin sal, derretida y enfriada: 50g
  • Licor de anís (Chinchón o similar): 50 ml
  • Leche tibia: 150 ml
  • Azúcar granulada: 50g
  • Ralladura de limón: 1 cucharada
  • Sal: 1/4 cucharadita
  • Aceite de oliva: 1 cucharada
  • Aceite vegetal (girasol o canola): Cantidad suficiente para freír
  • Azúcar granulada: 100g
  • Azúcar glas (azúcar impalpable): 50g

Instrucciones:

  1. Prepara la masa: En un tazón grande, combina la harina y la sal. Crea un hueco en el centro y agrega el huevo, la mantequilla derretida, el licor de anís, la leche, el azúcar, la ralladura de limón y el aceite de oliva. Mezcla para combinar.
  2. Amasa la masa: Vuelca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 8-10 minutos, hasta que quede suave y elástica.
  3. Deja reposar la masa: Forma la masa en una bola, colócala en un tazón ligeramente engrasado, cubre con un paño de cocina limpio y deja reposar en un lugar cálido durante al menos 1 hora.
  4. Da forma a las Orejas: Divide la masa en porciones pequeñas (aproximadamente del tamaño de una pelota de golf). Extiende cada porción muy finamente en forma ovalada o irregular. ¡Busca una masa translúcida!
  5. Fríe las Orejas: Calienta el aceite vegetal en una freidora o cacerola profunda a 175°C (350°F). Con cuidado, coloca unas pocas Orejas en el aceite caliente (no sobrecargues). Fríe durante 1-2 minutos por lado, hasta que estén doradas y crujientes.
  6. Escurre y enfría: Retira las Orejas con una espumadera y colócalas sobre una rejilla con papel de cocina para que escurran el exceso de aceite.
  7. Cubre con azúcar: Mientras aún estén calientes, mezcla las Orejas en una mezcla de azúcar granulada y azúcar glas.
  8. Sirve y disfruta: Sirve las Orejas calientes o a temperatura ambiente.