Ingredientes:
- 500 ml Crema para batir (con al menos 35% de grasa)
- 120 ml Leche entera
- 80 g Azúcar granulada
- 15 ml Extracto de vainilla
- 5 g Gelatina sin sabor en polvo
- 30 ml Agua fría (para hidratar la gelatina)
- 60 ml Café espresso fuerte, recién hecho o instantáneo
- Granos de café (opcional, para decorar)
- Virutas de chocolate (opcional, para decorar)
- Cacao en polvo (opcional, para decorar)
- Salsa de caramelo (opcional, para decorar)
Instrucciones:
- En un vaso, espolvorea la gelatina sobre el agua fría y déjala reposar durante 5-10 minutos para que se hidrate.
- En una cacerola, combina la crema, la leche y el azúcar. Calienta a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que el azúcar se disuelva por completo y la mezcla esté caliente, pero sin hervir.
- Retira la cacerola del fuego y agrega el extracto de vainilla y el café espresso. Mezcla bien.
- Agrega la gelatina hidratada a la mezcla de crema caliente y revuelve hasta que se disuelva por completo.
- Deja que la mezcla se enfríe ligeramente (unos 5-10 minutos). Vierte la mezcla en los ramekines o moldes individuales.
- Cubre los ramekines con film transparente y refrigera durante al menos 4 horas, o idealmente durante la noche, hasta que la panna cotta esté firme.
- Para desmoldar, pasa un cuchillo pequeño por el borde de la panna cotta. Sumerge la base del ramekín en agua caliente durante unos segundos. Coloca un plato encima del ramekín y dale la vuelta con cuidado. Adorna con granos de café, virutas de chocolate o salsa de caramelo.