Ingredientes:
- 200g de Spaghetti de grano duro
- 10g de sal
- 3 yemas de huevos de corral grandes
- 1 huevo entero
- 50g de queso Pecorino Romano recién rallado
- 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 100g de Guanciale cortado en tiras de 1cm
Instrucciones:
- Hervir el agua. Pon a calentar abundante agua con los 10g de sal. No añadas aceite, solo queremos que el almidón se quede en la superficie de la pasta.
- Dorar el guanciale. En una sartén fría, coloca las tiras de 100g de guanciale y enciende el fuego medio. Cocina hasta que la grasa sea transparente y los bordes estén dorados.
- Tostar la pimienta. Añade la pimienta negra molida a la sartén con el guanciale durante los últimos 2 minutos. Sentirás un aroma penetrante y especiado.
- Mientras, en un bol, bate las 3 yemas, el huevo entero y los 50g de Pecorino. Debe quedar una pasta espesa y uniforme.
- Cocer la pasta. Echa los 200g de spaghetti y cocina hasta que estén 2 minutos antes de estar al dente.
- Reservar el oro líquido. Antes de escurrir, guarda una taza del agua de cocción.
- Saltear la pasta. Pasa los spaghetti directamente a la sartén con el guanciale (fuego bajo). Añade un chorrito de agua de pasta y remueve 1 minuto. La pasta absorberá el sabor del cerdo.
- El momento crítico. Apaga el fuego por completo y retira la sartén de la fuente de calor. Espera 30 segundos.
- Integrar la emulsión. Vierte la mezcla de huevo y queso sobre la pasta. Remueve vigorosamente mientras añades agua de cocción poco a poco. Busca un sonido 'chof chof' que indica la formación de la crema.
- Servir de inmediato. La carbonara no espera a nadie. Emplata y añade un extra de pimienta y queso por encima.