Ingredientes:

  • 200g de Spaghetti de grano duro
  • 10g de sal
  • 3 yemas de huevos de corral grandes
  • 1 huevo entero
  • 50g de queso Pecorino Romano recién rallado
  • 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 100g de Guanciale cortado en tiras de 1cm

Instrucciones:

  1. Hervir el agua. Pon a calentar abundante agua con los 10g de sal. No añadas aceite, solo queremos que el almidón se quede en la superficie de la pasta.
  2. Dorar el guanciale. En una sartén fría, coloca las tiras de 100g de guanciale y enciende el fuego medio. Cocina hasta que la grasa sea transparente y los bordes estén dorados.
  3. Tostar la pimienta. Añade la pimienta negra molida a la sartén con el guanciale durante los últimos 2 minutos. Sentirás un aroma penetrante y especiado.
  4. Mientras, en un bol, bate las 3 yemas, el huevo entero y los 50g de Pecorino. Debe quedar una pasta espesa y uniforme.
  5. Cocer la pasta. Echa los 200g de spaghetti y cocina hasta que estén 2 minutos antes de estar al dente.
  6. Reservar el oro líquido. Antes de escurrir, guarda una taza del agua de cocción.
  7. Saltear la pasta. Pasa los spaghetti directamente a la sartén con el guanciale (fuego bajo). Añade un chorrito de agua de pasta y remueve 1 minuto. La pasta absorberá el sabor del cerdo.
  8. El momento crítico. Apaga el fuego por completo y retira la sartén de la fuente de calor. Espera 30 segundos.
  9. Integrar la emulsión. Vierte la mezcla de huevo y queso sobre la pasta. Remueve vigorosamente mientras añades agua de cocción poco a poco. Busca un sonido 'chof chof' que indica la formación de la crema.
  10. Servir de inmediato. La carbonara no espera a nadie. Emplata y añade un extra de pimienta y queso por encima.