Ingredientes:

  • 500 g de pasta corta estriada
  • 10 g de sal
  • 250 g de tomates cherry
  • 300 g de pepino
  • 100 g de aceitunas Kalamata deshuesadas
  • 50 g de cebolla morada
  • 150 g de queso feta
  • 10 g de perejil fresco
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 15 ml de zumo de limón
  • 15 ml de vinagre de vino blanco
  • 2 g de orégano seco
  • 3 g de sal marina
  • 2 g de pimienta negra

Instrucciones:

  1. Hervir abundante agua con 10 g de sal. Añadir la pasta y cocinarla un minuto menos de lo indicado en el paquete para lograr un estado al dente firme.
  2. Escurrir la pasta inmediatamente y pasarla por un chorro de agua fría durante 30 segundos para eliminar el exceso de almidón y evitar que se pegue.
  3. En un frasco o bol pequeño, combinar el aceite de oliva, el zumo de limón, el vinagre, el orégano, la sal y la pimienta. Batir enérgicamente hasta emulsionar la mezcla.
  4. En un bol amplio, colocar la pasta fría y añadir los tomates cherry cortados, el pepino en cubos, las aceitunas y la cebolla morada en juliana.
  5. Verter la vinagreta sobre los ingredientes y mezclar con movimientos envolventes. Incorporar el queso feta desmenuzado y el perejil picado al final.