Instrucciones:
- Ablandar el dulce de membrillo. Calentar ligeramente el dulce con un poco de agua si es necesario, y mezclar bien hasta obtener una pasta manejable y homogénea. Reservar.
- En un bol grande, batir el azúcar con el aceite hasta que la mezcla se emulsione ligeramente. Incorporar los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición. Añadir la ralladura de limón.
- En otro recipiente, tamizar la harina con el polvo de hornear y la sal.
- Incorporar los secos a la mezcla húmeda en dos tandas. Mezclar solo hasta que se integren; no amasar en exceso. La masa debe ser suave.
- Dividir la masa en dos tercios (base) y un tercio (tiras). Envolver en film transparente y enfriar en la nevera por al menos 30 minutos.
- Precalentar el horno a 180°C (350°F). Estirar los 2/3 de la masa y forrar el molde previamente engrasado y enharinado o usar papel de horno. Pinchar la base con un tenedor.
- Untar uniformemente el dulce de membrillo sobre la base. Con el tercio restante, formar tiras y colocarlas en forma de enrejado.
- Llevar al horno precalentado por 40-45 minutos, o hasta que los bordes estén dorados.
- Dejar enfriar completamente sobre una rejilla antes de desmoldar y cortar. Espolvorear azúcar impalpable antes de servir.