Ingredientes:
- harina de trigo todo uso
- mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- azúcar morena
- huevos grandes
- suero de leche (buttermilk)
- extracto de vainilla
- polvo de hornear
- bicarbonato de sodio
- sal fina
- canela en polvo
- jengibre en polvo
- nuez moscada recién rallada
- clavo de olor molido
- cardamomo
- frutos secos picados (nueces, almendras o avellanas)
- frutas deshidratadas (pasas, arándanos o dátiles)
- ron añejo caliente
Instrucciones:
- Hidratar las frutas: Colocar las frutas deshidratadas picadas en un cuenco con el ron caliente y dejar reposar mientras se prepara el resto de la masa.
- Preparar el equipo: Precalentar el horno a 170°C (340°F) y engrasar un molde de 22x11 cm con mantequilla y harina.
- Acremar grasas y azúcares: Batir la mantequilla con el azúcar morena hasta obtener una mezcla ligera, pálida y aireada.
- Emulsionar: Añadir los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición para asegurar una emulsión estable.
- Tamizar secos: En un bol aparte, tamizar la harina junto con el polvo de hornear, el bicarbonato, la sal y todas las especias aromáticas.
- Mezclar masa: Incorporar los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla alternando con el suero de leche, comenzando y terminando con la harina para mantener la estructura.
- Incorporar frutas y nueces: Añadir la vainilla, los frutos secos y las frutas hidratadas junto con el líquido de maceración remanente, mezclando con movimientos envolventes.
- Hornear: Verter la mezcla en el molde y hornear durante 60 a 70 minutos. Comprobar la cocción con un palillo (debe salir limpio).
- Reposo crítico: Dejar enfriar en el molde 15 minutos, desmoldar sobre una rejilla y dejar reposar un mínimo de 4 horas (idealmente toda la noche) antes de cortar para que la humedad se distribuya uniformemente.