Ingredientes:

  • harina de trigo todo uso
  • mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • azúcar morena
  • huevos grandes
  • suero de leche (buttermilk)
  • extracto de vainilla
  • polvo de hornear
  • bicarbonato de sodio
  • sal fina
  • canela en polvo
  • jengibre en polvo
  • nuez moscada recién rallada
  • clavo de olor molido
  • cardamomo
  • frutos secos picados (nueces, almendras o avellanas)
  • frutas deshidratadas (pasas, arándanos o dátiles)
  • ron añejo caliente

Instrucciones:

  1. Hidratar las frutas: Colocar las frutas deshidratadas picadas en un cuenco con el ron caliente y dejar reposar mientras se prepara el resto de la masa.
  2. Preparar el equipo: Precalentar el horno a 170°C (340°F) y engrasar un molde de 22x11 cm con mantequilla y harina.
  3. Acremar grasas y azúcares: Batir la mantequilla con el azúcar morena hasta obtener una mezcla ligera, pálida y aireada.
  4. Emulsionar: Añadir los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición para asegurar una emulsión estable.
  5. Tamizar secos: En un bol aparte, tamizar la harina junto con el polvo de hornear, el bicarbonato, la sal y todas las especias aromáticas.
  6. Mezclar masa: Incorporar los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla alternando con el suero de leche, comenzando y terminando con la harina para mantener la estructura.
  7. Incorporar frutas y nueces: Añadir la vainilla, los frutos secos y las frutas hidratadas junto con el líquido de maceración remanente, mezclando con movimientos envolventes.
  8. Hornear: Verter la mezcla en el molde y hornear durante 60 a 70 minutos. Comprobar la cocción con un palillo (debe salir limpio).
  9. Reposo crítico: Dejar enfriar en el molde 15 minutos, desmoldar sobre una rejilla y dejar reposar un mínimo de 4 horas (idealmente toda la noche) antes de cortar para que la humedad se distribuya uniformemente.