Ingredientes:
- 450g de fresas frescas
- 315g de harina para repostería (cake flour)
- 10g de polvo de hornear
- 3g de sal fina
- 170g de mantequilla sin sal, ablandada
- 350g de azúcar blanca granulada
- 3 unidades de huevos grandes
- 10ml de extracto de vainilla puro
- 120ml de suero de leche (buttermilk)
- 225g de mantequilla sin sal para el glaseado
- 500g de azúcar glass tamizada
- 30ml de puré de fresa reducido adicional
- 1 pizca de sal
Instrucciones:
- Procesar las fresas hasta obtener un puré suave. Cocinar en una cacerola a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos hasta reducir a la mitad (1/2 taza de puré concentrado).
- Precalentar el horno a 175°C (350°F). Engrasar y enharinar dos moldes para pastel de 20cm.
- En un bol mediano, tamizar la harina de repostería, el polvo de hornear y la sal.
- En una batidora de pedestal, cremar 170g de mantequilla con el azúcar blanca a velocidad media-alta hasta que la mezcla esté pálida y esponjosa.
- Añadir los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición. Incorporar el extracto de vainilla.
- Reducir la velocidad y añadir la harina en tres partes, alternando con el suero de leche (buttermilk) y el puré de fresa reducido, comenzando y terminando con la harina.
- Dividir la masa equitativamente en los moldes y hornear por 30 minutos o hasta que un palillo salga limpio.
- Para la crema: Batir 225g de mantequilla con el azúcar glass, la pizca de sal y las 2 cucharadas de puré de fresa reducido hasta obtener una consistencia sedosa.