Ingredientes:

  • 800 g de costillas de cerdo troceadas
  • 4 patatas grandes variedad Monalisa o Kennebec
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla blanca grande
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1 pimiento rojo morrón pequeño
  • 1 tomate maduro rallado
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 1 cucharada de carne de pimiento choricero
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
  • 1 hoja de laurel
  • 800 ml de caldo de carne o agua
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto

Instrucciones:

  1. Salpimentar las costillas de cerdo y sellarlas en una cazuela con aceite de oliva virgen extra caliente hasta que estén bien doradas por todos los lados. Retirar y reservar.
  2. En la misma grasa, pochar la cebolla, los ajos y los pimientos finamente picados a fuego suave hasta que estén tiernos.
  3. Añadir el tomate rallado y cocinar durante unos minutos hasta que el líquido se evapore y el sofrito esté concentrado.
  4. Incorporar el pimentón de la Vera y la carne de pimiento choricero, removiendo rápidamente para evitar que el pimentón se queme.
  5. Añadir las patatas chascándolas con el cuchillo (rompiéndolas al final del corte) para que liberen el almidón y engorden la salsa de forma natural.
  6. Verter el vino blanco y subir el fuego para que el alcohol se evapore durante un par de minutos.
  7. Cubrir con el caldo de carne o agua, añadir la hoja de laurel y cocinar a fuego lento durante 35-40 minutos hasta que la carne esté tierna y la patata melosa.
  8. Apagar el fuego y dejar descansar el guiso 5 minutos tapado. Notarás cómo la salsa termina de espesar y los sabores se asientan.