Ingredientes:
- 800 g de costillas de cerdo troceadas
- 4 patatas grandes variedad Monalisa o Kennebec
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla blanca grande
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento verde italiano
- 1 pimiento rojo morrón pequeño
- 1 tomate maduro rallado
- 150 ml de vino blanco seco
- 1 cucharada de carne de pimiento choricero
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
- 1 hoja de laurel
- 800 ml de caldo de carne o agua
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Salpimentar las costillas de cerdo y sellarlas en una cazuela con aceite de oliva virgen extra caliente hasta que estén bien doradas por todos los lados. Retirar y reservar.
- En la misma grasa, pochar la cebolla, los ajos y los pimientos finamente picados a fuego suave hasta que estén tiernos.
- Añadir el tomate rallado y cocinar durante unos minutos hasta que el líquido se evapore y el sofrito esté concentrado.
- Incorporar el pimentón de la Vera y la carne de pimiento choricero, removiendo rápidamente para evitar que el pimentón se queme.
- Añadir las patatas chascándolas con el cuchillo (rompiéndolas al final del corte) para que liberen el almidón y engorden la salsa de forma natural.
- Verter el vino blanco y subir el fuego para que el alcohol se evapore durante un par de minutos.
- Cubrir con el caldo de carne o agua, añadir la hoja de laurel y cocinar a fuego lento durante 35-40 minutos hasta que la carne esté tierna y la patata melosa.
- Apagar el fuego y dejar descansar el guiso 5 minutos tapado. Notarás cómo la salsa termina de espesar y los sabores se asientan.