Ingredientes:

  • 500g mejillones frescos (o en conserva al natural)
  • 125 ml agua (para cocinar los mejillones frescos)
  • 100 g queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
  • 75 ml mayonesa casera o comprada de buena calidad
  • 2 cucharadas soperas de zumo de limón fresco
  • 1 cucharadita salsa Perrins (Worcestershire sauce)
  • 1/4 cucharadita pimentón dulce (paprika)
  • Una pizca de pimienta negra recién molida
  • Sal al gusto
  • Opcional: Unas gotas de salsa picante (tipo Tabasco)

Instrucciones:

  1. Cocinar los Mejillones (si son frescos): Limpiar los mejillones, cocer al vapor con agua hasta que se abran. Desechar los que no se abran. Dejar enfriar ligeramente, sacar la carne y reservar. Si usas mejillones en conserva, escurrir bien.
  2. Triturar: Introducir los mejillones en el procesador de alimentos o usar la batidora de mano para triturarlos hasta obtener una pasta homogénea.
  3. Mezclar: En un bol, combinar el queso crema, la mayonesa, el zumo de limón, la salsa Perrins, el pimentón, la pimienta y la salsa picante (si se usa). Mezclar bien hasta que esté todo integrado.
  4. Incorporar los Mejillones: Añadir la pasta de mejillones a la mezcla de queso y mayonesa. Remover con una espátula hasta que quede un paté uniforme.
  5. Ajustar el Sabor: Probar el paté de mejillones y ajustar la sal y la pimienta al gusto. Añadir más zumo de limón si se desea un sabor más ácido.
  6. Enfriar: Transferir el paté de mejillones a un recipiente hermético y refrigerar durante al menos 30 minutos para que los sabores se mezclen y el paté espese.
  7. Servir: Servir frío con tostadas, regañás, crackers o crudités.