Ingredientes:

  • 500 g harina de trigo común
  • 125 ml vino blanco seco
  • 125 ml aceite de oliva virgen extra (más para freír)
  • Ralladura de 1 limón mediano
  • 1 cucharadita de semillas de anís (matalauva)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 cucharadita de ajonjolí (sésamo) tostado (opcional)
  • 250 ml miel de flores
  • 50 ml agua
  • 1 cucharada de zumo de limón

Instrucciones:

  1. Mezclar los ingredientes secos (harina, sal, canela, ajonjolí, anís).
  2. Incorporar el vino blanco y el aceite de oliva poco a poco, mientras se amasa.
  3. Amasar hasta obtener una masa suave y elástica (unos 10-15 minutos).
  4. Formar una bola con la masa, cubrir con un paño húmedo y dejar reposar durante al menos 30 minutos a temperatura ambiente.
  5. Estirar la masa muy fina con un rodillo. Cortar en cuadrados pequeños (aproximadamente 5x5 cm). Doblar dos esquinas opuestas hacia el centro, presionando ligeramente para sellar.
  6. Calentar abundante aceite de oliva en una sartén honda. Freír los pestiños en tandas, vigilando que no se quemen (unos 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados).
  7. Retirar los pestiños con una espumadera y colocarlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  8. Calentar la miel, el agua y el zumo de limón en un cazo pequeño a fuego lento, hasta que la miel se haya disuelto y la mezcla esté ligeramente espesa.
  9. Sumergir los pestiños en el glaseado de miel, asegurándose de que queden bien cubiertos.
  10. Colocar los pestiños en una fuente y dejar que se enfríen antes de servir.