Ingredientes:

  • 14 pimientos del piquillo enteros
  • 250g de bacalao desalado desmigado
  • 150g de gambas crudas peladas
  • 2 huevos grandes cocidos
  • 1 cebolleta pequeña picada en brunoise
  • 1 diente de ajo
  • 40g de harina de trigo
  • 40ml de aceite de oliva virgen extra
  • 300ml de leche entera
  • 100ml de nata líquida
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Sal al gusto
  • Pimienta blanca al gusto

Instrucciones:

  1. Comienza picando la cebolleta y el ajo muy finamente. En una sartén con el aceite de oliva, sofríe a fuego lento hasta que la cebolleta esté transparente pero no dorada. Añade el bacalao desmigado y las gambas troceadas. Cocina solo 2 minutos hasta que las gambas cambien de color a un rosa opaco. Retira del fuego y reserva el jugo que hayan soltado, ¡es oro líquido!
  2. En la misma sartén, añade la harina y cocínala un minuto para que pierda el sabor a crudo. Vierte la leche y la nata poco a poco, sin dejar de remover con las varillas. Agrega el bacalao, las gambas y el jugo reservado. Cocina a fuego medio durante 10 minutos hasta que la mezcla se despegue de las paredes de la sartén. Incorpora el huevo cocido picado al final, mezcla bien y deja enfriar la masa tapada con film a piel para que no haga costra.
  3. Una vez que el relleno esté frío y firme, pásalo a una manga pastelera. Abre los pimientos del piquillo con cuidado y rellénalos generosamente pero sin forzar la piel. Puedes servirlos así, calentándolos suavemente al horno, o pasarlos por una plancha rápida. Si quieres llevarlos al siguiente nivel, prepara una salsa rápida triturando dos de los pimientos con un poco de la nata sobrante y una pizca de sal.