Ingredientes:

  • 500g (3 3/4 tazas más 2 cucharadas) de harina para todo uso
  • 375ml (1 1/2 tazas) de agua tibia
  • 10g (2 cucharaditas) de levadura seca activa
  • 10g (2 cucharaditas) de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva, más extra para engrasar
  • 400g (14 onzas) de tomates triturados
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra
  • 250g (8.8 onzas) de mozzarella fresca, en rodajas o trozos
  • Hojas de albahaca fresca, para adornar
  • Aceite de oliva, para rociar

Instrucciones:

  1. Activa la levadura: En un tazón pequeño, disuelve la levadura en agua tibia. Deja reposar durante 5-10 minutos hasta que esté espumosa.
  2. Haz la masa: En un tazón grande o en el tazón de una batidora de pie, combina la harina y la sal. Agrega la mezcla de levadura y el aceite de oliva. Mezcla hasta que se forme una masa peluda.
  3. Amasa la masa: Amasa la masa durante 8-10 minutos (a mano o con un gancho para masa en una batidora de pie) hasta que quede suave y elástica.
  4. Primera fermentación: Coloca la masa en un tazón ligeramente engrasado, volteando para cubrir. Cubre con papel de plástico y deja reposar en un lugar cálido durante al menos 24 horas, o hasta 48 horas. La masa debe al menos duplicar su tamaño.
  5. Prepara los ingredientes: Mientras la masa está fermentando, prepara la salsa de tomate: combina los tomates triturados, el ajo picado, el orégano, la sal y la pimienta en un tazón.
  6. Da forma a la masa: Desinfla suavemente la masa (¡no la golpees!) y transfiérela a una bandeja para hornear bien engrasada. Estira y presiona suavemente la masa para llenar la bandeja.
  7. Segunda fermentación: Cubre la masa con papel de plástico y deja reposar durante otras 2-3 horas a temperatura ambiente.
  8. Precalienta el horno: Precalienta el horno a 232°C (450°F).
  9. Arma la pizza: Extiende la salsa de tomate uniformemente sobre la masa. Cubre con rodajas de mozzarella.
  10. Hornea la pizza: Hornea durante 20-25 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso esté derretido y burbujeante.
  11. Adorna y sirve: Retira la pizza del horno y deja que se enfríe un poco. Rocía con aceite de oliva y adorna con hojas de albahaca fresca. Corta en cuadrados o rectángulos y sirve tu pizza al taglio.