Ingredientes:
- 200 g de quinoa blanca o tricolor
- 400 ml de agua filtrada
- 2 g de sal marina
- 400 g de garbanzos cocidos (escurridos y secos)
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 3 g de pimentón ahumado
- 2 g de ajo en polvo
- 2 g de sal
- 150 g de espinacas baby
- 100 g de pepino en cubos (1 cm)
- 200 g de tomates cherry cortados por la mitad
- 1 aguacate maduro mediano
- 50 g de semillas de calabaza tostadas
- 30 ml de zumo de limón recién exprimido
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 ml de miel
- 2 g de pimienta negra molida
Instrucciones:
- Enjuagar la quinoa en un colador bajo agua fría durante 30 segundos. Colocarla en una olla con el agua y la sal, llevar a ebullición, reducir el fuego al mínimo, tapar y cocinar durante 12 minutos.
- Precalentar el horno a 200°C. Secar minuciosamente los garbanzos con un paño limpio. Mezclarlos en una bandeja de horno con 15 ml de aceite de oliva, pimentón, ajo en polvo y sal.
- Hornear los garbanzos durante 20 minutos o hasta que estén firmes y crujientes.
- Preparar la vinagreta batiendo el zumo de limón, la miel y la pimienta negra. Añadir los 60 ml de aceite de oliva en hilo mientras se bate vigorosamente hasta emulsionar.
- Cortar el pepino, los tomates cherry y el aguacate en láminas.
- En un bol grande, ensamblar la quinoa cocida, las espinacas, el pepino, los tomates, el aguacate y los garbanzos crujientes. Añadir las semillas de calabaza y aliñar con la vinagreta cítrica justo antes de servir.