Ingredientes:
- 1 taza (200 g) de azúcar blanca granulada (para el caramelo)
- 1/4 taza (60 ml) de agua (opcional, para el caramelo húmedo)
- 1 lata (397 g) de leche condensada
- 1 taza (240 ml) de leche entera líquida
- 5 a 6 unidades de huevos grandes
- 1 cucharadita (5 ml) de Ron Añejo (opcional)
- 1 cucharadita (5 ml) de esencia de vainilla
Instrucciones:
- Preparación del Caramelo: En la quesillera (o molde) a fuego medio-bajo, añada el azúcar. Deje que se derrita y se caramelice. Mueva la olla hasta que adquiera un color ámbar oscuro, sin quemarse.
- Cubrir el Molde: Retire del fuego y mueva el molde para que el caramelo cubra uniformemente la base y las paredes (2-3 cm de altura). Deje enfriar completamente.
- Combinar Líquidos: En el vaso de la licuadora, incorpore la leche condensada, la leche líquida, el ron y la vainilla.
- Añadir Huevos: Agregue los 5 o 6 huevos grandes a la mezcla anterior.
- Licuar Brevemente: Licúe a velocidad media por no más de 30 a 45 segundos. Evite licuar en exceso para lograr la textura característica del quesillo (los pequeños huequitos).
- Precalentar y Montar: Precaliente el horno a 180°C (350°F). Coloque el molde acaramelado dentro de la bandeja grande que usará para el baño María.
- Verter la Mezcla: Vierta la mezcla del quesillo sobre el caramelo ya endurecido en el molde. Tape la quesillera o selle con papel de aluminio.
- Preparar el Baño María y Hornear: Vierta agua caliente en la bandeja grande hasta la mitad de la altura del molde. Hornee de 80 a 90 minutos, o hasta que un palillo insertado salga limpio y el centro tenga un ligero temblor.
- Enfriamiento y Refrigeración: Retire del horno y del baño María. Deje que el quesillo se enfríe completamente a temperatura ambiente (1-2 horas). Luego, refrigere por un mínimo de 4 horas (idealmente toda la noche).
- Desmoldar: Pase un cuchillo delgado por los bordes internos. Coloque un plato sobre la quesillera e invierta el molde con un movimiento rápido para desmoldar. Sirva bañado en el caramelo líquido.