Ingredientes:
- 1 lámina de masa quebrada refrigerada de 230 g
- 4 huevos grandes (L)
- 200 ml de nata líquida para cocinar (18% materia grasa)
- 100 g de queso Gruyère rallado
- 1 puerro grande (solo la parte blanca) en rodajas
- 1 calabacín mediano en cubos de 1 cm
- 2 zanahorias grandes ralladas
- 100 g de espinacas frescas
- 1 pimiento rojo pequeño picado
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 0.5 cucharadita de sal
- 0.25 cucharadita de pimienta negra molida
- 1 pizca de nuez moscada
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C. Forra un molde de 24-26 cm con la masa quebrada, pincha el fondo con un tenedor y hornea 'en blanco' con peso durante 10 minutos para asegurar que quede crujiente.
- En una sartén amplia con el aceite de oliva, saltea el puerro y la zanahoria a fuego medio durante 5 minutos.
- Incorpora el calabacín y el pimiento rojo. Sube el fuego ligeramente para evaporar los jugos de las verduras y evitar que humedezcan la masa. Cocina por 5 minutos adicionales.
- En un bol grande, bate los huevos con la nata líquida, la sal, la pimienta y la nuez moscada hasta obtener una mezcla homogénea (appareil).
- Distribuye las verduras salteadas y las espinacas frescas sobre la base de masa pre-horneada. Cubre con el queso rallado y vierte la mezcla de huevos y nata.
- Hornea a 180°C durante 25-30 minutos o hasta que el relleno esté cuajado y la superficie presente un color dorado uniforme.