Instrucciones:
- Lavar bien las naranjas. Cortar los extremos. Pelar la cáscara en cuartos y retirarla con cuidado, intentando dejar la mínima cantidad de pulpa blanca posible (albedo).
- Cortar las cáscaras en tiras uniformes (1 cm de ancho) o rodajas finas. Colocar en una olla con agua fría, llevar a ebullición y escurrir inmediatamente. Repetir este proceso 2-3 veces más, cambiando el agua cada vez, hasta que las cáscaras pierdan su fuerte amargor.
- Preparar el almíbar: En una olla, combinar el agua y el azúcar. Calentar a fuego medio, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva completamente.
- Añadir las cáscaras blanqueadas y el zumo de limón al almíbar. Asegurarse de que las cáscaras queden bien sumergidas.
- Llevar el almíbar a un hervor suave. Reducir inmediatamente el fuego al mínimo. Cocinar lentamente (a fuego 'chup-chup') durante 1.5 a 2 horas, hasta que las cáscaras se vuelvan translúcidas.
- Retirar del fuego y dejar las cáscaras en el almíbar mientras se enfrían completamente (idealmente toda la noche o al menos 12 horas) para la saturación.
- Escurrir las naranjas del almíbar. Colocarlas sobre una rejilla de enfriamiento o papel de hornear para que se sequen al aire durante varias horas hasta que no goteen.
- Opcional: Rebozar ligeramente en azúcar granulada extra. Guardar en recipiente hermético.