Ingredientes:
- 250g (2 tazas) de harina de todo uso, más extra para espolvorear
- 125ml (½ taza) de leche, tibia
- 50g (¼ taza) de azúcar granulada
- 50ml (¼ taza) de aceite de oliva (no extra virgen)
- 1 huevo grande
- 10ml (2 cucharaditas) de licor de anís o extracto de anís
- 5g (1 cucharadita) de levadura en polvo
- Una pizca de sal
- Aceite vegetal (para freír)
- Azúcar granulada (para recubrir)
- Canela molida (opcional, para recubrir)
Instrucciones:
- Preparar la masa: En un tazón grande, batir la leche, el azúcar, el aceite de oliva, el huevo y el licor/extracto de anís.
- Combinar los ingredientes secos: En un tazón aparte, batir la harina, la levadura en polvo y la sal.
- Combinar húmedo y seco: Agregar gradualmente los ingredientes secos a los ingredientes húmedos, mezclando hasta que se forme una masa suave y ligeramente pegajosa.
- Amasar la masa: Volcar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasar durante 5-7 minutos, o hasta que quede suave y elástica.
- Dar forma a las rosquillas: Dividir la masa en bolitas pequeñas (aproximadamente 2,5 cm de diámetro). Enrollar cada bolita en una cuerda y unir los extremos para formar un anillo.
- Calentar el aceite: Calentar aceite vegetal en una olla profunda a fuego medio hasta que alcance los 175°C.
- Freír las rosquillas: Con cuidado, colocar las rosquillas en el aceite caliente, unas pocas a la vez, teniendo cuidado de no sobrecargar la olla. Freír durante 2-3 minutos por lado, hasta que estén doradas.
- Escurrir y enfriar: Retirar las rosquillas con una espumadera y colocarlas sobre un plato forrado con papel de cocina para escurrir el exceso de aceite.
- Cubrir con azúcar: Mientras las rosquillas aún estén calientes, rebozarlas en azúcar granulada (y canela, si se usa) para cubrirlas uniformemente.
- Servir y disfrutar: Servir las rosquillas calientes o a temperatura ambiente.