Ingredientes:
- 240 g (2 tazas) Harina de Maíz (Maicillo) precocida
- 120 g (1 taza) Queso Blanco Fresco, rallado finamente
- 115 g (1 barra) Mantequilla Sin Sal, a temperatura ambiente
- 100 g (1/2 taza) Azúcar Granulada
- 1 unidad Huevo Grande, ligeramente batido
- 5 g (1 cucharadita) Polvo de Hornear
- 5 g (1/2 cucharadita) Bicarbonato de Sodio
- 3 g (1/2 cucharadita) Sal Fina
- 30-60 ml (2-4 cucharadas) Leche Entera (si es necesario)
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 175°C (350°F). Preparar las bandejas para hornear forrándolas con papel pergamino.
- Acremar la mantequilla junto con el azúcar hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa.
- Incorporar el huevo ligeramente batido a la mezcla de mantequilla, batiendo hasta que esté bien emulsionado.
- En un bol aparte, tamizar y combinar la harina de maíz, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la sal.
- Añadir gradualmente la mezcla de secos a la mezcla húmeda, batiendo a velocidad baja solo hasta integrar.
- Incorporar el queso rallado. Mezclar solo hasta que el queso se distribuya uniformemente. No sobre-amasar.
- Si la masa está muy seca, añadir la leche, una cucharada a la vez, hasta que se pueda formar una bola manejable.
- Envolver la masa en plástico film y dejar reposar a temperatura ambiente por un mínimo de 45 minutos.
- Dividir la masa en porciones de unos 40 gramos. Formar bolitas y aplanarlas ligeramente para crear la forma redonda característica de la rosquilla (aproximadamente 1 cm de grosor).
- Colocar las rosquillas en las bandejas preparadas, dejando espacio entre ellas. Hornear por 15 a 20 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro firme.
- Dejar enfriar completamente sobre una rejilla para que desarrollen su textura crujiente final.