Ingredientes:

  • 1 taza (200g) de azúcar granulada
  • 6 cucharadas (85g) de mantequilla sin sal, cortada en cubos, fría
  • ½ taza (120ml) de crema de leche espesa (nata para montar), a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita (5ml) de extracto de vainilla puro
  • ½ - ¾ cucharadita (2.5-3.75ml) de sal marina en escamas (o sal kosher)

Instrucciones:

  1. En la olla de fondo grueso, a fuego medio, calienta el azúcar, revolviendo constantemente con la espátula para evitar que se queme. Continúa cocinando hasta que el azúcar se derrita por completo y adquiera un color ámbar dorado.
  2. Retira la olla del fuego y añade los cubos de mantequilla fría. Bate vigorosamente con la espátula hasta que la mantequilla se derrita por completo y la mezcla esté homogénea.
  3. Vierte la crema de leche (nata para montar) a temperatura ambiente lentamente, mientras continúas batiendo. La mezcla se volverá a burbujear con fuerza.
  4. Vuelve a colocar la olla a fuego bajo y cocina durante 1-2 minutos, removiendo constantemente, hasta que la salsa esté suave y homogénea.
  5. Retira la olla del fuego y añade el extracto de vainilla y la sal marina en escamas. Mezcla bien.
  6. Vierte la salsa de caramelo salado en un recipiente resistente al calor y deja que se enfríe completamente antes de tapar y guardar en el refrigerador. La salsa se espesará a medida que se enfríe.